Quiero llegar a mi nido y encontrar todo ordenado, sentirme que soy pulido para entrar en un mano a mano con artrópodos distinguidos por su brillo de inmediato y saber que sería sensato y sano que los cubra con un plato. Ser ducho escobillando la ducha si escucho el agua chillando, pucha que cuenta a fin de mes.
¿será la misma mierda otra vez?
Si llego, pero cambiar algunas cosas debo, las pieles que me quito en cómodas cuotas las ubico. El polvo bajo mis pies van y vienen y asi es como encuentro el equilibrio en este nido. Pido y pido, compañía y olvido la poesía, la inspiración supondría ser una libreta de Terpel y una taza nueva que bien sabría. Santo remedio, mezclar lo etereo con lo real en estas líneas y me atrevo y desenvuelvo, vuelco ideas tiempo a tiempo.
Hambre siento, suena y suena como la chispa de mi hervidor, que silencio, siento mi voz interior diciendo "de nada, tu servidor".